Reflexiones
Lo incomprensible
2017-04-06

Me provoca estupefacción y estremecimiento que entre el personal académico y el alumnado de mi universidad —la Máxima Casa de Estudios del país y una de las mejores de América Latina—, la Universidad Nacional Autónoma de México, haya simpatizantes del gobierno de Nicolás Maduro.

Los venezolanos están sufriendo penurias y abusos sin parangón en la historia del país. El índice de 2016 de World Justice Project, que evalúa el desempeño de 113 países en los temas de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden, seguridad, justicia criminal y justicia civil, coloca a Venezuela en el último lugar: el peor Estado de derecho. No faltan las razones.

Decenas de opositores, cerca de 100, están presos tras ser condenados en juicios que fueron farsas demasiado burdas, cuyo desenlace estaba determinado de antemano porque en Venezuela el Poder Judicial, como el resto de las instituciones del Estado, salvo la Asamblea Nacional, está incondicionalmente al servicio del presidente Maduro.