Reflexiones
El régimen cava su sepultura
2017-08-08

La jornada del 30 de julio podría calificarse del ejercicio más eficaz de autosepultura del gobierno. Al menos cuatro cosas quedaron al descubierto.

La primera: es cierto que el CNE sí altera los resultados electorales; no hizo falta recurrir a un Sherlock Holmes. La evidencia ante el mundo que necesitaban los venezolanos la acaba de aportar Tibisay Lucena, para su mayor deshonra.

Imagino el debate en la guarida del PSUV para determinar una cifra que superara el resultado de la extraordinaria consulta popular realizada el 16 de julio. Los analistas preveían una cifra cercana a los 3,5 millones, sumando los resultados de todas las encuestas, que informaban que solo 12% de la población estaba dispuesta a votar; a esto habría que agregarle alrededor de un millón de votos producto de la ignominiosa manipulación del “carnet de la patria” usado como chantaje, a la población general, con énfasis en la legión de empleados públicos amenazados con perder sus puestos y negarles el acceso a las bolsas CLAP. Las cuentas oscilaban entre 2,5 y 3,5 millones. Sin embargo, a pesar de las intimidaciones, en el Metro de Caracas, de los 4.000 trabajadores, solo votaron 300 ¡Ni siquiera el 1%! Razón tenía Tibi al decretar que se podía votar en cualquier parte, puesto que el régimen, apadrinado por su CNE sinvergüenza, tenía los resultados estipulados.

Para darle algo de credibilidad al proceso, a manera de postauditoría, deberían publicar cuántas personas votaron por centro y por mesa, así como diferenciar número de votos y número de electores, pues una persona podía votar más de una vez

La prueba indirecta del fraude es no haber realizado las auditorias imprescindibles para evitar trampas en el software de la máquina totalizadora. Esto hace que el proceso sea inválido y el rector Luis Emilio Rondón está obligado a manifestarse al respecto.

Ahora entendemos porque no permitieron la auditoría en el caso de Capriles Radonski Vs Maduro

Con esta esta última patraña, quedó fuera de toda duda razonable que el CNE miente y que ha mentido todo el tiempo, que sus cifras han sido alteradas y que los gobiernos chavistas han sido derrotados muchas veces por un pueblo que no ha dejado de luchar desesperadamente por recuperar su libertad.

La segunda gran consecuencia es que queda claro que la ANC no tiene ningún objetivo. No puede elaborar una nueva constitución porque dejaría al margen a la mayoría de la población, en una cifra cercana a 80% ¿Cómo puede firmarse un nuevo pacto social, cuando el pacto no existe

y cuando se trata de manipular la realidad con violencia, represión y mentiras? Así que olvídense de nueva constitución. La de 1999 resurgió de las aparentes cenizas que le habían decretado los comunistas-maduristas. Algunos podrían pensar que esta sería la venganza de Chávez contra quienes lo han traicionado al pisotear el supuesto legado: su amada Constitución.

La tercera gran consecuencia es que no tendrá ningún efecto el afán de instaurar una ANC para avalar la solicitud de recursos por parte del gobierno. Al día siguiente del evento, una docena de países declaraban su voluntad de desconocer los resultados de la ANC, y hoy se cuentan cerca de 40.

La pregunta que sale de cajón es la siguiente ¿Cuál institución financiera, en el mundo, diferente a Goldman Sachs con sus fondos buitres que nos arruinarían por muchas generaciones, se atrevería a prestar los cincuenta mil millones de dólares que necesitan con urgencia, a un país que está en default con la ética política de la civilización occidental? ¿Un régimen en el que abiertamente se ha instaurado una dictadura y donde la propiedad privada no existe? Creo que ni los chinos. El régimen tendrá que despedirse de los auxilios financieros con los cuales pretendía superar la profunda crisis económica y la destrucción de la propiedad que tanto ha combatido Cedice, causas de la ruina y hambruna que abate hoy al país.

La cuarta cosa que ha quedado al descubierto ha sido por cuenta del inefable Vladimir Padrino, cuando, sin ningún recato, “le ordena al país” que deje de pedir a las Fuerzas Armadas que defiendan la democracia, al decir sin el mínimo pudor constitucional: “Olvídense, nosotros tenemos 18 años defendiendo la revolución bolivariana”. Me pregunto: ¿entonces la República no tiene unas Fuerzas Armadas como se establece en la carta magna? Bravo por Padrino, más claro no canta un gallo, ahora sí no hay duda: ¡los venezolanos no tenemos Fuerzas Armadas que asuman nuestra seguridad y defensa! Lo que existe es un cuerpo armado entrenado y penetrado por la dictadura cubana en contra de nuestra democracia. Sí como venezolana me opongo a la revolución castro-comunista ¿me acribillarán? ¿Encarcelarán?, ¿torturarán? Cabe esperar cualquier cosa después de esa incalificable declaración.

La sociedad venezolana tiene que encontrar el camino para lograr el total sometimiento de las Fuerzas Armadas al poder civil. Si son venezolanos, si tienen familias, si tienen raíces en este país, están obligados a aceptar las autoridades elegidas por el pueblo. Muchas preguntas nos asedian: ¿Cuál es la diferencia entre la Guardia Nacional Bolivariana y el Ejército, la Armada, la Aviación? ¿Puede la primera conservar el rango militar después de haber ejercido una violencia indiscriminada contra los ciudadanos? ¿Están todos manipulados por los cubanos, no les importa los venezolanos muertos, las pruebas contra la GNB, la policía bolivariana, los colectivos chavistas y las atrocidades del Sebin?

Esta jornada ha sido concluyente. El chavismo-madurismo-militarismo hizo más profunda la sepultura que inexorablemente espera a un régimen degradado al cual no le importan los derechos humanos, que destruye la propiedad de los ciudadanos, que es capaz de matar por sobrevivir, que no tiene futuro financiero, respaldado por una institución electoral totalmente deslegitimada, sin posibilidad alguna dizque de ¨perfeccionar¨ la Constitución de Chávez, que ha ejecutado un siniestro plan de decapitación moral de las Fuerzas Armadas. No les queda nada más que su codicia y su afán de corrupción para mantenerse en el poder en contra de la voluntad del país. Curiosamente, su único pasaporte para el futuro inmediato es buscar afanosamente la manera de lograr algún entendimiento con la oposición que hoy está integrada por casi toda la sociedad venezolana. Amanecerá y veremos.