Reflexiones
Los que no merecen vivir
2017-08-10

Dejemos de lado la terrible crisis económica, la escasez de alimentos y medicinas, la tasa de pobres que se ha duplicado y hoy supera 80% de la población. Fijemos nuestra atención solamente en la crueldad represiva del gobierno de Maduro: más de 400 opositores presos, más de 120 personas asesinadas por la policía y los colectivos chavistas y más de cinco mil detenciones arbitrarias durante las protestas de los últimos cuatros meses, torturas a los detenidos.

Además, el Poder Judicial avasallado por el gobierno, que no tolera resoluciones contrarias a sus designios; la Asamblea Nacional elegida democráticamente, privada de sus atribuciones; la fiscal general, destituida por no ser suficientemente incondicional; la Asamblea Constituyente de Maduro, producto de una farsa electoral.

Al preguntarme cómo se podía apoyar a un régimen de esa calaña, recordé que las dictaduras han tenido millones de adeptos y cité la definición de sectario que acuñó Savater. Pero ni la remembranza ni la definición explican por qué algunos se vuelven fanáticos sectarios y aplauden a gobernantes que aplastan o eliminan a disidentes y opositores.