Reflexiones
México: tiempo de mirar hacia el futuro
2018-04-03

Existe entre la clase política latinoamericana una extraña obsesión por enaltecer nuestro pasado, hasta el punto de querer enfocar todos sus esfuerzos en convencer al electorado de que nunca se ha estado mejor que lo que se estuvo antes.

Ahí tenemos, por ejemplo, esa notable fijación de algunos países sudamericanos con la figura del militar y político Simón Bolívar; dejando de lado el romanticismo patriotero que rodea a su figura y siendo intelectualmente honestos y fieles a la historia, el “libertador” fue un personaje con virtudes y defectos como lo han sido todos a lo largo de la historia universal, sin embargo, la realidad es que sigue siendo políticamente muy rentable el hablar de él y alabar su figura como si se hubiese tratado de un ser inmaculado e incorruptible enviado del cielo a la tierra.

Esta situación se vuelve especialmente relevante y grave cuando situamos a México y Latinoamérica en el contexto global actual. En su libro “Basta de historias”, Andrés Oppenheimer tiene a bien señalar una realidad que convendría no desatender cuando compara a la región con China:

“…mientras los latinoamericanos estamos guiados por la ideología y obsesionados por la historia, los asiáticos están guiados por el pragmatismo y obsesionados por el futuro”.