Reflexiones
Rehenes del hambre en Venezuela
2018-05-14

CARACAS – El 28 de abril, el presidente Nicolás Maduro dijo que estaba pensando darles un “premio” a quienes voten con su “Carnet de la Patria” en las elecciones presidenciales del 20 de mayo. Este mensaje fue una elocuente confesión de cómo el gobierno venezolano usa el acceso a alimentos y otros bienes y servicios para comprar votos.

En las próximas elecciones presidenciales en Venezuela, muchos acudirán a las urnas hambrientos y enfermos, en un país devastado por escasez de comida y medicamentos. Más de 1,5 millones de venezolanos han huido del país recientemente y, para muchos que siguen allí, obtener alimentos y medicinas es la principal preocupación diaria.

En enero de 2017, el régimen inició una campaña para que los venezolanos se inscribieran para obtener el Carnet de la Patria, un documento que tiene un código que se escanea y les permite recibir servicios sociales. Al año, más de 16 millones de venezolanos —cerca de la mitad de la población— tenían ese carnet. En la práctica, este instrumento clientelar es la única forma que tienen millones de venezolanos para mitigar el impacto de la gravísima crisis humanitaria y económica que asola al país. Los venezolanos con carnet pueden obtener cajas de alimentos con precios controlados y acceder a algunos procedimientos médicos, viviendas, útiles escolares, pensiones y bonos especiales, además del “premio” que Maduro ofreció a quienes voten con el carnet.