Reflexiones
Irlanda y Estonia se sitúan como los dos referentes liberales de la UE
2018-06-08

Hablar de libertad económica en la Unión Europea es sinónimo de hablar de Irlanda. El Tigre Celta se ha convertido en uno de los países estrella del índice que mide el grado de apertura de las distintas economías del mundo. Dicho estudio, elaborado por la Fundación Heritage y divulgado en España por Foro Regulación Inteligente y Fundación Faes, coloca a Irlanda en el sexto puesto de la lista mundial y el primero de los distintos países pertenecientes a la Unión Europea.

La nota que recibe Irlanda es de 80,4 puntos sobre 100. Si repasamos la evaluación del marco económico insular que hace el índice en su edición de 2018, encontramos especialmente favorables aspectos como la protección de los derechos de propiedad (87,7 puntos), el reducido peso de los impuestos (76,1), el control del endeudamiento público (80,8) o la ausencia de trabas regulatorias para hacer negocios (81,8).

En Irlanda, el impuesto sobre la renta toca techo en el 41%, mientras que el Impuesto de Sociedades no sobrepasa el 12,5%, dando como resultado una presión fiscal del 23,6% del PIB. El desempleo es de apenas el 8,1% y el PIB per cápita se sitúa ya cerca de los 70.000 dólares, gracias a la entrada de importantes flujos de inversión extranjera que ya rebasan los 22.304 millones, una cifra más que notable para un país de apenas 4,7 millones de habitantes.