Reflexiones
El colapso diplomático del madurismo
2018-06-13

Por estos días tiene lugar en Washington un raro espectáculo. La Organización de Estados Americanos (OEA) celebra su Asamblea General, que conmemora el 70 aniversario de la institución interamericana, con la asistencia de todos los cancilleres o enviados de las cancillerías del hemisferio, menos la cubana. Cuba es el único país de la región que no pertenece al organismo, a pesar de que ha sido invitado a incorporarse y ha participado en las dos últimas Cumbres de las Américas, la de Panamá y la de Lima.

Lo curioso de esta asamblea es que cuenta con la presencia protagónica del canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, si bien Caracas ha iniciado, desde hace un año, su retiro de la OEA. Durante la sesión de ayer, Arreaza pidió la palabra más de seis veces, para responder a las críticas sobre la situación venezolana de varios cancilleres de la región: el mexicano Luis Videgaray, el argentino Jorge Faurie, el brasileño Aloysio Nunes, el peruano Néstor Popolizio, la colombiana María Ángela Holguín, el chileno Roberto Ampuero y la Vicepresidenta de Costa Rica, Epsy Campbell, entre otros.