Reflexiones
Inflación, consumo y bienestar
2018-06-13

Lo correcto es calificar el desempeño de una economía a nivel de la economía familiar, en función del bienestar de los miembros de las familias, bienestar que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponen. Muchas son las variables que determinan el nivel de bienestar de las familias, su capacidad para adquirir en la cantidad suficiente, con la calidad adecuada, y con la variedad oportuna, los bienes y servicios indispensable para, por lo menos, satisfacer sus necesidades básicas, que son aquellas que, de quedar insatisfechas, atentan contra la salud, la vida y la dignidad de la persona: alimentación, vestido y calzado, vivienda, educación y atención médica, transporte y, ¡muy importante!, ahorro. Entre estas variables hay que considerar el poder adquisitivo del dinero, el poder adquisitivo del trabajo de las personas.

Con relación al poder adquisitivo del dinero hay tres posibilidades: que se preserve (que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se pueda comprar la misma cantidad de los mismos bienes y servicios); que disminuya (que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, pueda comprarse una menor cantidad de los mismos bienes y servicios: inflación); que aumente (que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se pueda comprar una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios: deflación).