Reflexiones
No expropiar
2018-07-11

En el primer discurso que pronunció AMLO después de las elecciones, dirigido principalmente a inversionistas y empresarios, se comprometió (porque así es como hay que considerar lo que dijo, como un compromiso) a no expropiar, a respetar la libertad para emprender, a respetar la autonomía del Banco de México, y a mantener finanzas públicas sanas, todo lo cual es indispensable para apuntalar la competitividad del país, su capacidad para atraer, retener y multiplicar inversiones directas, de las que depende la producción de bienes y servicios, la creación de empleos, la generación de ingresos. Hoy centro la atención en el primer compromiso, no expropiar.

En un país en el cual el derecho a la propiedad privada, incluida la de los medios de producción, esté plenamente reconocido, puntualmente definido y jurídicamente garantizado, que el próximo presidente de la república se comprometa públicamente, frente a los medios de información, a no expropiar resultaría ridículo. ¿Por qué? Por lo dicho: el derecho de propiedad está plenamente reconocido, puntualmente definido y jurídicamente garantizado, algo que en México no sucede, y no por lo que se dice en el artículo 27 constitucional, en el sentido de que las expropiaciones sólo podrán hacerse por causa de utilidad pública y mediante indemnización, sino por lo que el 28 constitucional hace posible, algo que muchos ignoran o pasan por alto.