Reflexiones
Reforma fiscal, ¿Para qué?
2018-09-10

Cambios van y vienen y la reforma fiscal sigue pendiente, sobre todo si por ello entendemos un cambio sustancial en el sistema fiscal mexicano, en general, y en el tributario, en particular. La reforma fiscal de Peña Nieto resultó una no-reforma, anti-reforma, contra-reforma, que no eliminó los excesos y defectos del sistema fiscal, en general, y del tributario, en particular, por lo que seguimos padeciendo un engendro tributario que afecta tanto a los contribuyentes como a los recaudadores. El resultado de la reforma fiscal de Peña Nieto no fue la reforma fiscal que México necesita.

La reforma fiscal que México necesita, ¿para qué? Una posible respuesta, la más socorrida, es: para que se recaude más, sobre todo si acepta el hecho de que, en comparación con los países de la OCDE, a la cual pertenece México, y como porcentaje del PIB, el ingreso generado en el país, la recaudación es de solo el 17 por ciento, mientras que el promedio de los países de la OCDE es de 34 puntos porcentuales, el doble. Dada esta situación muchos consideran que en México hace falta una reforma fiscal que tenga como objetivo elevar la recaudación, lo cual daría como resultado inmediato menos dinero en manos de los particulares y más en manos de los gobernantes, debiéndonos preguntar si esa redistribución de dinero realmente se traduciría en un mayor bienestar para todos. Ese mayor bienestar, ¿depende de que el gobierno tenga más dinero, y gaste más, y los particulares menos, y gasten menos, o de que los particulares tengan más dinero, y gasten más, y el gobierno menos, y gaste menos? Para responder correctamente hay que considerar en qué y cómo gasta el gobierno, siendo que gasta en lo que no debe y gasta de mala manera.