Reflexiones
Maduro ilumina la inmadurez
2018-09-14

Tras distintos expedientes para frenar la miseria –entre ellos transformar las inversiones en subvenciones, mandar sobre los precios y cierta criptomoneda-, el presidente autoelecto de Venezuela presentó ayer una nueva modalidad de "medidas humanistas en vez de capitalistas", alegando textualmente: "Tengo varios miles de piezas en oro para que el pueblo ahorre en oro". Dicho ahorro consiste en "lingoticos" de distinto peso -gramo y medio o bien dos gramos y medio- engastados en una tarjeta plastificada que certifica el Banco Central.

En la misma comparecencia llamó "estúpidos" a quienes llaman "paquetazo" a ese y otros recursos contra la hiperinflación y el auge del crimen, porque "yo personalmente me encargué de preparar el Plan de Recuperación en compañía de expertos". Pero esto último es con mucho lo más digno de tenerse en cuenta, ya que el "personalmente" –sumado a la voluntad de favorecer al pobre- viene siendo la garantía de una planificación defendida desde el Manifiesto de Marx-Engels (1848) hasta el propio Maduro, con etapas intermedias como la URSS y los regímenes de Pyongyang o La Habana.