Reflexiones
Ante el populismo, ¿nueva gobernanza?
2018-10-09

Hace una década, la globalización en la mente de los ciudadanos iba a la par del crecimiento económico, empleo y mayor libertad. Hoy en día, va a la par de la crisis económica, corrupción y repliegue nacionalista como modo de proteger el empleo y la seguridad ciudadana frente a la violencia de todo tipo y a las migraciones.

Como lo comprueban los eventos electorales del pasado fin de semana, ninguna región del mundo está a salvo del ominoso fenómeno del populismo y del nacionalismo. Ambos conceptos son difíciles de definir pero implican respuestas sencillas a problemas complejos: cierre de fronteras, confianza en hombres providenciales y autoritarios, y hostilidad hacia los extranjeros.

Los resultados de la primera ronda electoral en Brasil son la demostración más clara de esta evolución, pero este mismo fin de semana, del otro lado del Atlántico, ganaron los populistas nacionalistas en Bosnia y fueron los más votados en Letonia. Una periodista que investigaba sobre corrupción en su país fue asesinada, un fenómeno nuevo que ya azotó a dos miembros de la Unión Europea este año, Eslovaquia y Malta.

Occidente, baluarte de la democracia ya no es inmune a los riesgos de retroceso político. Las dos grandes potencias anglosajonas que daban lecciones de democracia al resto del mundo son, hoy por hoy, nuevas plazas de este populismo con acentos xenófobos. No es necesario explayarnos sobre los progresos del populismo más oscurantista en nuestro vecino del norte. El panorama es poco alentador en el Reino Unido donde Theresa May funge como último dique ante espantosos candidatos al poder en caso de que haya elecciones anticipadas. Boris Johnson, para los conservadores, o Corbyn para los laboristas, socavarían una de las democracias más asentadas del mundo. Italia ya cayó una vez más y su clase política, llevada democráticamente al poder, es el hazme reír del resto del continente. El antecedente de Mussolini nos impide reír demasiado fuerte. Los populistas nacionalistas también están al acecho en Alemania y sobre todo en Francia.