Reflexiones
Libertad (el 123)
2019-01-07

La semana pasada referí que México es un país medianamente libre (con un puntaje de 6.90 en el Índice de Libertad Económica dado a conocer por el Instituto Cato, lo que nos situó en el lugar 82 de entre 162 países considerados), mientras que en el Índice de Desarrollo Humano estimado, elaborado por el PNUD, nos situamos en el lugar 74, ello a pesar de ser la decimoquinta economía más grande del mundo.

De entre los diferentes subíndices que componen el referido índice, hay dos que destacan por ser los elementos más débiles del arreglo institucional. El primero es el sistema legal y derechos de propiedad con un puntaje de sólo 4.1, y el segundo la regulación de los mercados, particularmente el laboral (con un puntaje de 5.6) y la regulación a la que se enfrentan las empresas (con un puntaje de 6.4).

Trataré en este artículo el relativo a algunos aspectos de la regulación del mercado laboral, específicamente algunas fracciones del apartado A del artículo 123 constitucional, que es la base de la Ley Federal del Trabajo (cuyo análisis requeriría un año completo de artículos, así de complicada y llena de defectos).