Reflexiones
Es bofetada a las empresas
2019-03-08

¿Cuál es el impacto que tiene en las empresas la advertencia de Standard & Poor’s al gobierno al haber puesto en perspectiva negativa la calificación de la deuda? ¿En verdad les afecta? La respuesta es sí, y la explicación reside en que esto se traduce en tasas de interés más caras. En pocas palabras, el precio del crédito se ha encarecido para todos, y la tarjeta amarilla de S&P lo refrendará.

¿Puede un jugador de futbol al que ya le mostraron la tarjeta amarilla darse el lujo de cometer alguna falta fuerte en lo que resta del partido? No.

Lo mismo pasa con la deuda y la calificación. Ni Pemex, ni la CFE, ni los bancos, ni las aseguradoras ni las empresas del reporte de S&P pueden gozar del margen de maniobra que tenían hace meses. Cuando quieran colocar papel en el mercado se toparán con más preguntas, y potencialmente con mayores costos. Lo paradójico es que esta situación no será resultado de sus decisiones estratégicas individuales, sino de lo que ha hecho el gobierno para dar las señales que merecieron la advertencia.

En pocas palabras: a las empresas se les está dando un castigo por algo que no cometieron, y el castigo podría empeorar si la calificación efectivamente es rebajada. No obstante, ya hay analistas que señalan que el diferencial de tasas de interés de México comparado con Estados Unidos (600 puntos base), ya es un costo más que suficiente para asustarse al colocar bonos. Feo, pues.