Reflexiones
La brecha La Paz-Villahermosa
2019-05-07

En Tabasco hay abundantes recursos petrolíferos. Sus yacimientos han servido por años a Pemex. En contraste, Baja California Sur no tiene ese recurso. En Tabasco hay infinidad de plantaciones de plátano, cacao, tamarindo y naranjo. En BCS hay un clima semiárido y poca producción agrícola. En Tabasco hay recursos forestales vastos, como caoba, ceiba o caucho. En BCS hay cactáceas que tardan décadas en crecer. En Tabasco hay abundante agua por las lluvias. En BCS llueve una o dos veces por año, si acaso llueve.

A pesar de lo anterior, BCS crece económicamente a una tasa de 8.9 por ciento, mientras que la economía de Tabasco cae -10.6 por ciento, de acuerdo con cifras del INEGI respecto de la actividad económica estatal. En Tabasco últimamente ha gobernado la izquierda, primero con el perredista Arturo Núñez y ahora con el morenista Adán Augusto López. En Baja California Sur los últimos gobiernos han sido del PAN, con Carlos Mendoza Davis fungiendo como gobernador actual.

¿Qué hace que un estado pleno de recursos naturales como Tabasco se desplome económicamente hasta lo más hondo del escalafón nacional, mientras que BCS, con tanto desierto, crezca a ese fenomenal ritmo? La respuesta podría estar en qué tan institucional es el gobierno en cada una de esas entidades, y qué tan estricto es el cumplimiento de las leyes. Tabasco está estancado desde 2012, y a partir de 2016 su indicador de actividad económica baja consistentemente. A su vez, BCS lleva 13 años creciendo de forma consistente, excepto en la crisis mundial de 2009.