Reflexiones
Abaratar el crecimiento (XII). El imperio de la ley
2019-07-08

En México, la tasa de impunidad en delitos del orden común es de 95 por ciento

Escribí la semana pasada que una de las condiciones que tiene que cumplirse para que la economía experimente un crecimiento sostenido es que los agentes económicos se enfrenten a un conjunto eficiente de reglas formales que guíen su comportamiento e interacción y que los incentivos que de éste se deriven induzcan una asignación eficiente de recursos y estén alineados con el objetivo de crecimiento.

Las leyes tienen tres funciones principales: definir los derechos privados de propiedad, establecer bajo un manto de libertad individual qué actos le están prohibidos a los particulares y cuáles le están permitidos al gobierno y establecer las condiciones de entrada y salida de los mercados, procurando que éstos operen en un contexto de competencia para que rija la libertad de contratar. Este conjunto de reglas, que son la base del Estado de Derecho, tiene que cumplirse y respetarse por todos incluido, y no sobra decirlo, el propio gobierno. Debe regir, para todos por igual, el imperio de la ley. Si no hay certeza de las reglas o éstas son violadas, principalmente por el gobierno, la adquisición de bienes de consumo duradero y la inversión privada serán menores, como también lo será el crecimiento.