Reflexiones
Estado de derecho
2019-10-21

Una de las principales fuentes de pérdida en el bienestar de las familias y de competitividad es la prevalencia de una regulación.

En el artículo de la semana pasada comenté que de acuerdo con el análisis que realizó el Foro Económico Mundial, de entre 141 países evaluados, México se situó en el lugar 48, destacando que los tres elementos que en mayor grado afectan negativamente la competitividad de México en un mundo globalizado son: la debilidad del estado de derecho, el bajo nivel de capacitación y adiestramiento de la mano de obra y la ineficiencia del mercado laboral. En este artículo me centraré en lo concerniente al estado de derecho, siendo éste la piedra angular sobre el que descansa todo lo demás.

Cuando hablamos del estado de derecho, esto va más allá de que no haya impunidad en la comisión de delitos o de que las leyes vigentes se cumplan. Es obvio que, para poder afirmar que en un país existe un íntegro estado de derecho, estos dos elementos tienen que cumplirse (porque esto no sucede en México, con una tasa de impunidad de 95% en los delitos del fuero común y la violación continua de diversas disposiciones legales, es claro que no vivimos en un estado de derecho, no importa cuántas veces los gobernantes digan que sí), pero se tienen que dar al menos otras tres condiciones.